La protagonista en la fotografia de bodas

Aunque como ya conocemos, una boda es cosa de dos, el secretismo sobre el vestido de la novia y su look, hacen de ella la protagonista sin lugar a duda. Por eso se merece una atención distinta del fotógrafo, así que repásate estas ideas para poder tener el mejor recuerdo.

Todas las novias, tienen un brillo especial el día de su boda. Se han preocupado de su peso, su piel, su pelo y hasta el último detalle de su look para encontrase ideales para la persona de su vida y eso debe notarse reflejado en el reportaje fotográfico.

Pueden ser algunos de los momentos que no deben faltar:foto

Cuando te maquillan, te peinan o mientras te visten, tus expresiones, tu mirada, serán muy interesantes. Percibes mil emociones a flor de piel: felicidad, nervios por que todo salga bien, por lucir a la perfección.

Una vez a punto, con seguridad los primeros en verte serán tus padres y posiblemente tu padre no haya querido verte antes. Padre o padrino, esa persona que te acompañará al altar será la primera sensación que verás antes de la de tu futuro marido. Es un encuentro especialísimo.

Antes de llegar camino del altar, al bajar del coche y cogerte del brazo de tu padre o padrino, tendrás que respirar hondo, tranquilizarte y estar preparada para lo que está a punto de ocurrir. Es el momento que separa tus dos vidas, la de soltera y la de casada.

En la ceremonia, el instante de dar el sí quiero, el intercambio de arras, la ceremonia de la luz, de la arena u otro acto que simboliza vuestra unión será especial y se verá reflejado en tus gestos, así que no reprimas tus emociones.

El estilo es importante o al menos lo primero que debes tener claro. Hay muchas clases de fotografia (tradicional, fotoperiodismo, moderno) y dentro de ellos variadas maneras de llevarlos a buen fin. Elige siempre a un fotógrafo del que os agrade su trabajo, para poder garantizarte que el resultado será lo que tienes pensado.

Fuente: fotografia de bodas  

 

Detalles en la fotografia que el ojo no ve

La fotografía, pues, hace que se vea algo que el ojo no puede apreciar, mostrando lo que estaba oculto a la visión. Este “inconsciente óptico” no sólo se origina en la captación de los detalles, sino además, y ante todo, en la “fijación” y captación de los movimientos. Las experimentaciones de Étienne-Jules Marey en Francia o de Eadweard Muybridge, mostraron al ojo por primera vez el movimiento detenido, algo que, en ningún instante, la retina de las personas había podido observar.fotografia

 Marey, usando lo que llamó fusil fotográfico, uno de los artefactos que fue válido para el invento del cine  , en una estación de fotografia montada en París, captó la movilidad de personas y animales, pero también se propuso, como hace poco ha estudiado George Didi- Huberman  , dar cuenta del tiempo mismo, tomando fotos de flujos y movimientos del aire y del humo, pudiendo ir más allá del cuerpo, a su propia desintegración, al desvanecimiento de su forma, confeccionando de la luz “una sombra del tiempo” . Para Marey, la importancia no era el objeto, o el cuerpo, como su instante no visto, su tiempo perdido que, de alguna manera, gracias a la cronofotografía, era restablecido, puesto que el pensaba que, “el auténtico carácter de un método científico radica en cambiar la falta de nuestros sentidos o en solucionar sus errores”

Fuente: christian roselló